| HOME |
| CASTELLANO |
| ◊ BIBLIA |
| Artículos |
| Charlas bíblicas |
| Estudios bíblicos |
| Investigar la Biblia |
| Sodoma y Gomorra |
| Referencias |
| ◊ IDIOMAS |
| Clases |
| Interpretación |
| Traducción |
| ◊ POESÍA |
| Canciones traducidas |
| Himnos traducidos |
| Poemas traducidos |
| ◊ BIOGRAFÍA |
| Currículum |
| Obras |
| Sobre mí mismo |
| Contacto |
|
|
|
Artículos |
|
|






|
K. Renato Lings © |
|
Artículo redactado en inglés en 2005 Síntesis castellana: 2007
Los protagonistas patriarcales de las narraciones bíblicas aparecen como héroes sufridos amenazados u oprimidos por distintas ciudades, tribus o naciones. El papel del malo no lo asumen individuos sino grupos. Por contraste, los estudiosos modernos tienden a enfocar el texto desde otro ángulo. En los comentarios de nuestra época, los héroes patriarcales revisten a menudo el carácter del malo principal. Los lectores contemporáneos son propensos a prestar atención a los individuos y culparles a éstos de los desastres que sobrevienen. Tanto es así que conviene describir el encuentro de los narradores bíblicos con sus actuales intérpretes como un auténtico choque cultural.
La colisión de estas dos culturas interpretativas parece pasar bastante desapercibida. El presente artículo proporciona un breve esbozo de algunos contrastes llamativos entre la manera bíblica de enfocar el tema del héroe y el malo y varios procedimientos representativos de la modernidad. La problemática merece un análisis detenido. En el ensayo examino brevemente algunas de las consecuencias serias causadas por este choque literario de dos civilizaciones. Si la intencionalidad política, étnica y teológica que subyace las narraciones bíblicas se queda sin descifrar y exponer, estos relatos continuarán sirviendo como auténticos textos de terror para las mujeres y para las personas gays. Desgraciadamente, como se los examina en la actualidad es precisamente desde esta perspectiva negativa.
Por contraste, si estudiamos estos mismos relatos con paciencia y con los ojos muy abiertos, sin dejarnos acobardar por su aparente ferocidad, serán capaces de aportar importantes revelaciones de orden psicológico. Es ésta mi experiencia personal. Por muy extraño que parezca, estos dramas pueden incluso convertirse en notables instrumentos de liberación para las personas lesbianas y gay. Además, si analizamos ambas narrativas bajo la lente de la teología poscolonial, las lecciones asimiladas podrán ser de gran utilidad para otros grupos o pueblos oprimidos, especialmente las numerosas naciones y comunidades que han sufrido el yugo del colonialismo.
El artículo original aparece en |
|
Removing the Sexual Cobweb: Artículo redactado en 2006 Síntesis española: 2007 Los capítulos 19 y 20 del libro de los Jueces contienen un relato que a mucha gente le quita el apetito. La fuerza brutal de la acción, donde una joven mujer indefensa muere a consecuencia de una violación masiva, es estremecedora. Este hecho no debe sorprendernos puesto que se trata probablemente de un ingrediente premeditado manejado hábilmente por el narrador. A mi entender, esta composición literaria vio la luz del día con el fin de atacar de forma contundente al rey Saúl, su ciudad natal Gabaa y la tribu a que pertenecía, que era la de Benjamín. El argumento narrativo va en contra de todo lo que representa Saúl, mientras que favorece claramente a David y su tribu de Judá, hechos que indican que el autor ha estado al servicio de este último.
En la época contemporánea, la manera corriente de enfocar el relato consiste en leerlo conjuntamente con Sodoma y Gomorra. Si bien es cierto que ambas narraciones comparten similitudes temáticas, también hay que señalar que se dirigen a dos públicos muy distintos. Un aspecto que sí los une es su carácter político. Desafortunadamente los traductores y comentaristas de la Biblia de nuestros días tienden a despolitizar los argumentos. Una manera frecuente de proceder consiste en la introducción de referencias cruzadas entre los tres pasajes de Jueces 19, Génesis 19 y Levítico 18:22. Gracias a la sutileza de esta maniobra, tal vez inconsciente, estos textos tan diversos quedan entretejidos desde una inconfundible óptica sexual. Al mismo tiempo el drama de Jueces 19–20 se ve apartado de sus raíces históricas. La ficción política de Gabaa, con su alto nivel de sofisticación y manipulación literaria, queda refundida en un molde totalmente sexual. La operación le resta refinamiento artístico al texto, dejándolo disponible para estigmatizar las relaciones eróticas entre personas del mismo sexo. En años recientes varias comentaristas feministas han releído el relato. Es Phyllis Trible quien le ha otorgado la etiqueta adecuada: texto de terror. Si bien es cierto que los enfoques feministas han aportado importantes innovaciones, no han logrado liberar el texto de la camisa de fuerza de corte sexual aplicada desde hace siglos al verbo hebreo yāda‘, "conocer". Mi artículo puntualiza algunas maneras en que la tradición posbíblica ha sembrado la confusión entre los traductores. Mi análisis pretende alcanzar tres objetivos: (1) presentar las múltiples razones lingüísticas que favorecen una interpretación no sexual de yāda‘; (2) documentar algunas distorsiones ocasionadas por las traducciones sexualizadas de yāda‘; (3) proponer una lectura contextual e intertextual del drama de Gabaa basada en el material bíblico.
Los sutiles matices del lenguaje hebreo empleado en Jueces 19 revelan que el narrador domina plenamente el arte de la comunicación literaria. Dos verbos hebreos presentes en el texto expresan el asalto físico, a saber, ‘ānâ and ‘ālal. Son éstos los que dan cauce a la agresión sexual. No hay ninguna justificación para distorsionar la naturaleza fundamentalmente neutra de yāda‘. El contexto habla ciertamente de violencia sexual, pero eso no quita que yāda‘ siga con su significado original de "conocer". Una interpretación no sexual de yāda‘ brinda mejores posibilidades para que el lector no especializado llegue a entender el argumento de un drama bíblico con notables cualidades literarias y con un mensaje político de gran fuerza polémica.
El artículo original aparece en: |

|
Solicitudes en tal sentido podrán dirigirse a
|