HOME
CASTELLANO
◊ BIBLIA
Artículos
Charlas bíblicas
Estudios bíblicos
Investigar la Biblia
Sodoma y Gomorra
Referencias
◊ IDIOMAS
Clases
Interpretación
Traducción
◊ POESÍA
Canciones traducidas
Himnos traducidos
Poemas traducidos
◊ BIOGRAFÍA
Currículum
Obras
Sobre mí mismo
Contacto

 

 

 

 

 


 


 

K. Renato Lings ©

 


 

 


Mi vida en una nuez

Nací en una familia numerosa afincada en una zona rural
de Jutlandia, Dinamarca, cerca de la capital comarcal de Herning. Mi padre era maestro y encargado de la iglesia parroquial; mi madre era ama de casa y tocaba el piano y el órgano. Ambos participaban activamente en la vida de la
Iglesia Evangélica Luterana, la más importante del país.
  

Las aficiones de mi infancia incluían el estudio de los mapas
del mundo, la lectura, pasarme horas en el palomar y recorrer 
los campos y bosques. La música ha ocupado siempre un lugar destacado. Me gusta cantar y sé tocar la guitarra y el piano. Los géneros musicales que más quiero son el barroco,
el folk,
el jazz clásico y el góspel afroamericano.

En la universidad me gradué en Letras Hispánicas (Filología Hispánica). He estudiado una serie de idiomas tanto modernos como clásicos además de cursar literatura danesa, educación
de adultos, filosofía, sociología, antropología mesoamericana, traducción, interpretación bilingüe, estudios cuáqueros, teología e interpretación bíblica. 

En mi etapa adulta he viajado bastante. He estudiado o
trabajado en países europeos 
como España, Reino Unido,
Bélgica, Francia, Alemania, Noruega y Suecia. 
En las Américas conozco bien Costa Rica, Cuba, México,
Canadá y los Estados Unidos.
 

 Mi juventud fue sombría y solitaria. Debido al rechazo social
de la homosexualidad, me refugié desde mi adolescencia en
la prisión espiritual conocida como "el armario", espacio
donde la gente no manifiesta sus sentimientos amorosos.
 Esa etapa fue marcadamente depresiva. A los 18 años estuve
a punto de reventar. El médico
que consulté me remitió a
un psiquiatra. La "ayuda" que me proporcionó este último consistía en que me tenía que armar con paciencia
"hasta que me enamorara" de una mujer.  

  Con 22 años ingresé a la Sociedad  Religiosa de los Amigos (Cuáqueros). A los 24, durante mi primer curso de Filología Hispánica, comprendí que los seis largos años de espera
impuesta no habían servido para nada: seguía tan enamorado
de la belleza masculina como siempre. Entonces me acerqué a
una excelente psicóloga que me ayudó a salir del armario estéril. Al dar ese paso me acepté plenamente como 
un ser humano y sexual íntegro.

 

El segundo desafío espiritual de gran alcance ocurrió cuando
tenía 43 años. Caí en una profunda crisis existencial,  hundiéndome en un abismo de angustia que duró varios
meses. Una mañana 
clamé desesperado a Dios, pidiéndole
que me ayudara a encontrar la salida del oscuro túnel
que me encerraba.

 

La respuesta llegó al tercer día y vino en tres partes. Me 
fueron al encuentro tres conocidos pasajes bíblicos para
iluminar cada uno mi vida de manera nueva e inesperada:
Mt 25.1430; Núm 6.2426; y Lc 5.1826.
Al anochecer asistí a una bella oración que infundió paz en
mi corazón. A los pocos minutos de abandonar el templo,
sentí cerca de mi oído la voz de Jesucristo que me liberaba
de la carga de angustia. El impacto fue milagroso. En 
cuestión de horas sané completamente. Empecé a
comprender el significado de la gracia divina. Aleluya.

Mi visión del cristianismo es ecuménica en el sentido amplio. 
Mis investigaciones académicas sobre la Biblia Hebrea
(Antiguo Testamento) me han enseñado que esta obra de arte merece plenamente el lugar singular que ocupa en la
literatura universal. Su resplandor permanece. A mí el
 estudio de los escritos bíblicos me inspira y vigoriza y me
impulsa a compartir las perlas que voy encontrando.  
 

 


 


Sobre mí mismo